El trazado de Brno acogió este fin de semana una nueva cita del Campeonato del Mundo de Moto2, donde Alex Escrig volvió a dejar señales positivas en su evolución como piloto en la categoría intermedia, a pesar de un resultado final que no refleja del todo el trabajo realizado durante los días previos.
El viernes, en condiciones de pista mojada, Escrig mostró una buena adaptación al técnico asfalto checo, rodando con solidez en los entrenamientos libres. Ya el sábado, con la pista seca y temperaturas más estables, logró dar un paso adelante en ritmo, aunque no fue suficiente para alcanzar la Q2, por lo que partió desde la octava fila de parrilla.
La carrera del domingo se disputó en condiciones completamente distintas: mayor temperatura y un nivel de agarre variable que complicó las remontadas. Escrig mantuvo un ritmo constante durante toda la prueba, cruzando la línea de meta en la 21ª posición, tras una carrera de mucha gestión y esfuerzo.
“Estoy parcialmente contento con el fin de semana, porque tuvimos un buen ritmo de carrera, aunque todavía hay varios aspectos en los que debemos mejorar, como las salidas. No podemos rendirnos. Tenemos que seguir trabajando con concentración y empuje para seguir haciendo crecer este proyecto, también pensando en el próximo año”, comentó Alex tras bajarse de la moto.
Este lunes, Escrig permanecerá en Brno para una jornada de test oficial, una oportunidad clave para seguir ajustando detalles técnicos antes de la pausa veraniega. El piloto ya pone la vista en el Red Bull Ring, donde del 15 al 17 de agosto se reanudará el campeonato con el Gran Premio de Austria.