El Gran Premio de Australia de Moto2 dejó un fin de semana intenso para Álex Escrig, que tuvo que sobreponerse a varios contratiempos en el trazado de Phillip Island. A pesar de las dificultades, el piloto valenciano logró completar la carrera con buenas sensaciones y con la convicción de estar cada vez más cerca del nivel al que aspira.
El viernes comenzó de forma complicada, con una rotura de motor en el primer entrenamiento libre que condicionó el trabajo de todo el fin de semana. A partir de ese momento, Escrig se centró en recuperar el tiempo perdido y en encontrar el mejor equilibrio posible sobre la moto en unas condiciones cambiantes que hicieron el desafío aún mayor.
El domingo, en carrera, partía con una Long Lap Penalty que debía cumplir en las primeras vueltas. Aun así, se sintió competitivo y realizó una buena salida, logrando ganar varias posiciones. “Fue una carrera extraña. Partíamos con la penalización, pero me sentía bien y competitivo, aunque no conocía del todo mi potencial real. Hice una buena salida y recuperé posiciones, pero un contacto me hizo perder tiempo. Después del long lap rodé solo, intentando recuperar décima a décima, hasta que un error me hizo irme largo y no pude volver a engancharme al grupo”, explicó Álex tras cruzar la meta en la vigésimo tercera posición.
Pese a todo, el piloto se mostró satisfecho con su rendimiento y el trabajo realizado durante el fin de semana. “Aun así, estoy contento. Vamos a Malasia con confianza y con la sensación de estar cerca de nuestro objetivo”, afirmó.
La próxima cita llevará a Escrig al circuito de Sepang, en Malasia, donde buscará seguir acumulando experiencia y mantener la progresión mostrada en las últimas carreras.