El Samurái merecía más: un problema técnico deja sin premio a Escrig

Alex Escrig se marchó del Gran Premio de Hungría con un sabor amargo después de un fin de semana en el que volvió a demostrar que tiene ritmo para luchar por posiciones destacadas en Moto2. El piloto de Puçol comenzó el viernes con el noveno mejor tiempo en la FP1 y dio un paso adelante en la sesión de Práctica, donde finalizó séptimo para sellar de forma directa su pase a la Q2. Sin embargo, las sensaciones no fueron del todo las esperadas. "Las expectativas eran altas, pero tuvimos problemas el viernes y luego me di cuenta de que quizá no iba tan cómodo como pensaba sobre la moto", explicó el valenciano.

El sábado, el trabajo se centró en entender mejor el comportamiento de la moto de cara a la carrera. Escrig utilizó la FP2 para recopilar información y terminó con el 16º mejor registro, aunque cuando llegó el momento de buscar una vuelta rápida volvió a demostrar su potencial. El piloto del KLINT Forward Factory Team firmó una brillante quinta posición en la Q2, asegurándose una plaza en la segunda fila de parrilla. "Conseguimos darle la vuelta y clasificar quintos, que dentro de lo malo está bastante bien", destacaba el samurái tras una jornada que devolvía el optimismo al box.

La carrera del domingo arrancó de forma muy positiva para Alex, que realizó una gran salida y se mantuvo en la pelea durante las primeras vueltas. No obstante, un problema técnico comenzó a limitar su rendimiento y le hizo perder posiciones de manera progresiva a lo largo de la prueba. Pese a las dificultades, el piloto de Puçol decidió mantenerse en pista hasta la bandera a cuadros, finalizando en la 21ª posición. "El objetivo era conseguir un Top 10 y sumar puntos, pero la mala suerte volvió a estar de nuestro lado. Tuvimos un problema técnico y no podía conducir como quería. No me retiré por respeto al equipo e hice lo que pude hasta el final", comentó.

Aunque el resultado final no reflejó el potencial mostrado durante el fin de semana, Alex y su equipo se marchan de Hungría con la certeza de que la velocidad está ahí y de que el trabajo realizado sigue la dirección correcta. "Llegarán momentos mejores; tenemos que seguir centrados en nuestro trabajo y en la velocidad que estamos demostrando. Al final, el domingo bueno acabará llegando por sí solo", aseguró el piloto de Puçol, decidido a pasar página y a transformar el rendimiento mostrado durante el fin de semana en los resultados que tanto él como el equipo merecen en las próximas citas del campeonato.