Alex Escrig firma un gran nivel en el GP de Cataluña pese al duro final

El paso de Alex Escrig por el GP de Cataluña dejó una mezcla de ilusión y amargura para el piloto de Puçol. El samurái arrancó el fin de semana en el Circuit de Barcelona-Catalunya mostrando un ritmo muy sólido desde el primer momento. El viernes firmó una gran tercera posición en la FP1 y posteriormente cerró la Practice en sexta plaza, asegurando así el pase directo a la Q2 y confirmando las buenas sensaciones sobre su Moto2 en uno de los trazados más especiales del calendario.

El sábado, Escrig volvió a mantenerse competitivo en la FP2 con otro sexto puesto que reforzaba sus aspiraciones de pelear por posiciones delanteras. Sin embargo, la clasificación terminó siendo un duro golpe para Alex. Cuando venía mejorando sus registros en la última vuelta lanzada terminó sufriendo una caída que le impidió marcar tiempo, relegándole hasta la 18ª posición de la parrilla. “Fin de semana que era muy positivo al inicio, me sentía muy bien con la moto, creo que teníamos un gran nivel para estar luchando por las plazas de pódium, pero una lástima la caída de la Qualy porque sufrí una rotura fibrilar en el gemelo izquierdo”, explicó el piloto de Puçol tras el Gran Premio.

La lesión provocada por esa caída condicionó completamente el domingo de carrera. Finalmente, Alex no pudo tomar parte en la prueba catalana debido a las molestias derivadas de la rotura fibrilar en el gemelo izquierdo, poniendo punto final antes de tiempo a un fin de semana que prometía grandes resultados. “Eso no me permitió hacer la carrera. Voy bastante frustrado porque era un fin de semana muy bonito e ilusionante”, reconoció Escrig, que además competía en Montmeló con un casco especial diseñado junto a la Fundación Xana, una colaboración muy significativa para el valenciano.

Pese al desenlace, el trabajo realizado durante todo el fin de semana deja conclusiones positivas para Alex y su equipo. El piloto español demostró velocidad para estar peleando con los mejores de Moto2 y continúa consolidándose entre los nombres importantes de la categoría. Actualmente, el samurái ocupa la décima posición del campeonato general y mantiene intacta la confianza de cara a las próximas citas del Mundial. “Hay que seguir peleando porque al final llegará, estamos haciendo un muy buen trabajo”, concluyó Escrig tras un GP de Cataluña tan prometedor como cruel.