Alex Escrig, completó un fin de semana complicado en el Misano World Circuit Marco Simoncelli, en una carrera marcada por las dificultades y un altísimo nivel competitivo en la categoría de Moto2.
El piloto de Puzol, que había mostrado buenas sensaciones durante las primeras sesiones del fin de semana, no logró encontrar el ritmo deseado en carrera y finalizó en la 25ª posición. A pesar del resultado, Alex cruzó la línea de meta con el compromiso de seguir trabajando para dar el salto de calidad que el equipo y él mismo buscan con perseverancia.
“Fue un fin de semana extraño porque me sentía bien con la moto y me había fijado el objetivo de mantenerme en el grupo. En carrera, sin embargo, no me sentía cómodo, no pude establecer un ritmo constante y no fuimos competitivos. Ahora debemos trabajar duro para alcanzar el objetivo”, comentó Escrig tras la carrera.
Con la vista ya puesta en el próximo reto en Japón, el número 11 se prepara para una nueva batalla en el circuito de Motegi, donde tanto él como el equipo buscarán convertir el trabajo acumulado en resultados tangibles. El Samurai no se rinde, y sigue adelante con la mirada fija en seguir creciendo dentro del campeonato.