Álex Escrig cerró el Gran Premio de Japón con una actuación sólida y en clara progresión, firmando una 17ª posición final tras una remontada trabajada en el siempre exigente circuito de Motegi. El piloto de Puzol, que partía desde la octava fila de parrilla, supo rehacerse de una salida complicada para terminar la carrera cerca de los puntos y con buenas sensaciones de cara a la próxima cita en Indonesia.
“No fue una buena clasificación, y eso nos obligó a salir desde atrás”, reconocía Escrig. “La salida tampoco fue buena, y en el primer giro cometí algunos errores. Pero una vez encontré el ritmo, pude rodar bastante rápido. Aunque ya era tarde para luchar en la zona de puntos, estoy contento con el ritmo y el feeling que he recuperado”.
A pesar de no sumar puntos, el Samurai mostró un paso adelante importante en cuanto a ritmo y consistencia, especialmente en la segunda mitad de la carrera. El piloto valenciano se centró en remontar posiciones, adaptándose a las difíciles condiciones de Motegi, un circuito siempre exigente tanto a nivel físico como técnico.
“Ahora el objetivo es mejorar en las clasificaciones para poder pelear más arriba desde el inicio”, apuntó Escrig con la vista ya puesta en el próximo reto en Mandalika. “Vamos a Indonesia con la intención de seguir creciendo y, esta vez sí, poder traer a casa los primeros puntos”.
Con esta mentalidad de trabajo y superación, Álex Escrig continúa consolidando su progresión en el Mundial, decidido a dejar su sello en esta gira asiática.